MENDOZA

Seis de cada diez adultos presentan exceso de peso

A partir de que la Organización Mundial de la Salud declaró a la obesidad como una enfermedad, en Mendoza se promulgó la Ley 7798 y se creó el Programa Provincial de Obesidad. “Las metas de este programa tienen que ver con evitar que la gente sana enferme y tratar a las personas que ya presentan la problemática”, afirma Alejandra Mellado, directora del programa. Para ello, desarrollan una serie de acciones de promoción de la salud y prevención de la malnutrición por exceso. Además, favorecen en el ámbito de los centros de salud y hospitales de la provincia un abordaje integral e interdisciplinario, con la participación del área médica, de nutrición, de salud mental y la articulación para la realización de la actividad física.

El programa

Abarca todos los grupos, es decir, niños, niñas, adolescentes y adultos. “Últimamente, el foco ha estado puesto en el embarazo y la primera infancia, dado que son periodos críticos, muy vulnerables para el establecimiento de la problemática, por lo que se busca, a partir de estas intervenciones, fortalecer la prevención”, aseguró Mellado.

Existe además una mesa intersectorial, que se denomina Consejo Asesor de Obesidad. En él participan universidades, sociedades científicas y otras instituciones privadas de Mendoza abocadas al tema. Periódicamente se realizan reuniones y se establecen las prioridades a trabajar en la provincia y cómo hacerlo. Estas instituciones no solo asesoran al Programa de Obesidad, sino que también colaboran en estas líneas de acción.

Epidemia de obesidad

La directora del programa afirmó: “Estamos atravesando, desde hace algunas décadas, una alta prevalencia de sobrepeso y obesidad en la población. Esto significa que 6 de cada 10 adultos presentan una problemática, ya sea de sobrepeso o de obesidad y, en la población infantojuvenil, el índice es de 4 de cada 10”.

La obesidad es una enfermedad generada por el exceso de tejido adiposo, de grasa en el cuerpo. Este tejido tiene consecuencias a nivel metabólico y endocrino, lo que favorece la aparición de enfermedades asociadas a la obesidad, en su mayoría enfermedades cardiometabólicas, como la hipertensión arterial.

Puede provocar además insulinorresistencia, diabetes tipo dos, pero también problemáticas respiratorias, a nivel óseo o a nivel articular, entre otras. “Todas estas enfermedades pueden complicarse al punto de que la persona pierda su autonomía, en sus posibilidades de moverse y de poder autosustentarse ya sea en las tareas cotidianas, en el aseo personal o en el trabajo”, puntualizó Mellado.

Una persona puede iniciar un tratamiento, lograr ciertos cambios de hábitos y llegar a un peso saludable, pero si esto no se sostiene en el tiempo, la problemática reaparece. “Al tratarse de pequeños hábitos que hay que sostener en el tiempo, genera que el tratamiento sea difícil de sostener y a veces hacen falta otras estrategias para poder abordarlo”, sostuvo la especialista.

En ese sentido, este año se está haciendo una fuerte capacitación en la conformación de grupos. Esto amplía la atención e impacta positivamente en la adherencia. El grupo genera un sentido de pertenencia en las personas que muchas veces están aisladas socialmente. Posibilita relacionarse con individuos que presentan la misma problemática, aprender en conjunto y proponer nuevas actividades.

La jefa del programa explicó que “a través de un dispositivo grupal, se realizan talleres de cocina o actividad física”.

Principales factores de la obesidad

La problemática es multicausal, involucra una predisposición genética pero que no es determinante, pues interactúan con otros factores medioambientales, como:

Malnutrición: alimentación rica en energía, pero baja en nutrientes, mayormente consumo de productos ultraprocesados.

Vida sedentaria: la falta de actividad física es bastante alta en los índices del país.

Escasas horas de sueño y de descanso reparador: la recomendación es de 8 a 10 horas diaria, porque en el sueño intervienen una serie de hormonas que favorecen los circuitos de hambre y saciedad.

Estrés crónico: somete al organismo a una situación de amenaza permanente provocando un mayor nivel de adrenalina y el cortisol, hormonas que tienen una alta participación en los circuitos de hambre y saciedad, y favorece la necesidad de encontrar placer inmediato.

Campañas de promoción de la salud

Frente a los factores del entorno, se necesitan políticas públicas que orienten a la población y generen entornos más saludables. Por eso, en los últimos tiempos se pueden observar medidas como el aumento de espacios verdes o la Ley de Promoción de Alimentación Saludable.

En marzo de conmemora el Día Mundial de la Obesidad y en octubre se conmemora el Día Nacional. A partir de esas campañas, se busca informar a la población y estar presente en la agenda pública, tanto en medios masivos como en redes sociales.

“La última campaña fue Infancias Saludables, dirigida a la primera infancia, donde los mensajes tenían que ver con promover estilos saludables de crianza. Este año estamos planeando promover estilos de vida saludable durante el embarazo”, afirmó Mellado.

(Fuente Prensa Gobierno de Mendoza)

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